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jueves, 19 de abril de 2012

Cuando se acaba el amor y comienza el odio y la destrucción del otro

Cuando se acaba el amor y comienza el odio y la destrucción del otro

Las relaciones tienen subidas y bajadas, es necesario que ambos en la relación den su mejor esfuerzo para que todo pueda continuar, pero algunas veces las relaciones se terminan, las parejas dejan de estar juntas, el amor se acaba, algunos se cansan, se retiran, pero ese no es el fin en la mayoría de los casos. En ese momento comienza una nueva etapa en muchas relaciones, una nueva forma de relación que no tiene nada que ver con lo anterior.

Esta nueva forma de relación en muchos de los casos es el odio y la destrucción de la otra persona. Después de tantos momentos felices, llenos de recuerdos gratos, muchos insisten en la destrucción de la otra persona. Es como si toda la energía positiva del amor, se hubiese convertido en energía en algo oscuro, una fuerza orientada al mal, un pensamiento constante de destrucción, de daño, de maldad.

Lo que no sucede al terminar una relación es: la reflexión, es decir, darse cuenta que no se está destruyendo a la otra persona, sino que por el contrario, actuar de esa manera es autodestructivo, porque todo el daño que supuestamente se hace al otro, se lo hace a sí mismo. Más aun el daño que se pretende hacer a la otra persona, muchas veces termina cayendo sobre los hijos y las personas cercanas a la relación. Cuando hay hijos en una relación que termina, cuando hay un divorcio o una separación, ninguno de los dos gana o pierde, porque no hay ganadores, pero si hay quienes pierden: Los Hijos. Para revertir de alguna manera los efectos devastadores de las separaciones y rupturas es necesario actuar de forma consciente, trabajar y esforzarse para que el daño sea lo menor posible.

Cuando algo se acaba, es necesario aceptar que ya la situación cambió, que la relación ya no existe, que lo que viene en adelante no tiene nada que ver con lo que sucedió antes. Las razones no son importantes, ya que no se deben buscar culpables; se debe aprender de lo que sucedió, pero no buscar culpables, ya que de esa persecución, comienza el rencor, el odio y la destrucción.

Lo que pasa cuando se acaba una relación, es eso, la relación se acabó, no hay necesidad de sufrir y desgastarse pensando en que eso existía y que ya no existe. No estoy diciendo que no duela, que no haya un sentimiento y dolor, pero aceptar nos ayuda en gran medida a darle su justo lugar y peso a lo que está sucediendo y nos prepara para el próximo paso.

Aceptar es entender lo que realmente tenemos en nuestras vidas, comprender lo que realmente está sucediendo, es tomar conciencia real de nuestra vida, eliminando los fantasmas y viendo la vida tal y como está actualmente.

Luego que has aceptado lo que sucedió, es necesario agradecer, esto significa comprender que de alguna manera la vida nos puso una situación que de ahora en adelante nos prepara para algo mejor, aun cuando de entrada no sepamos qué es lo que viene, cómo va a ser o qué va a suceder, agradecer es lo que realmente hace que nuestra emocionalidad cambie, convierte cualquier situación en oportunidad.

Pero, cómo agradecer algo que de alguna manera podría estar causando dolor, molestias, angustia, aquí la respuesta es: No es fácil, pero es necesario.

Debemos agradecer el hecho que tenemos frente a nosotros, porque la experiencia nos ha dicho que después de la tormenta siempre viene la calma, y que luego de haber pasado una mala situación, nos pasan cosas positivas. Pero muchas veces las cosas positivas no vienen solas, implica un proceso de crecimiento, de esfuerzo, de trabajo, que nos permitirá ser mucho mejores.

Una vez que has logrado agradecer la situación que te tocó vivir, es necesario Avanzar, continuar, seguir el cauce natural de la vida, porque quieras o no, la vida continúa con o sin ti.

Nuestra estadía en este plano dimensional o vida es muy corta, lo que quiere decir que no hay tiempo para perderlo en el mismo lugar y sufrimiento. Una vez que has aceptado, agradecido, el paso lógico es Avanzar y esto es lo que te permitirá ser mejor persona y obtener el éxito en una nueva relación.

La única forma que tu nueva relación funcione y sea exitosa es aceptar que la anterior se terminó, lo que te permitió encontrar a esta nueva persona; agradecer lo que viviste en esa relación y también agradecer que se acabó, porque ahora tienes a alguien mejor; y por último crecer junto a tu nueva pareja, avanzar con paso firme y sin fantasmas.

Artículo elaborado por Elio Zerpa Márquez

19 de abril de 2012

jueves, 25 de octubre de 2007

La elección de la pareja ideal, es cuestión de darse la oportunidad

Generalmente vamos por la vida esperando que aparezca la persona ideal, esa que va a cumplir con todos los requerimientos y requisitos que nos hemos establecidos.

Para esta conversación vamos a revisar primero de dónde han surgido esos estándares de calidad que le exigimos a la pareja, antes de entrar en el proceso de la elección.

En primer lugar es necesario entender que todos hemos desarrollado nuestro patrón sexual de elección a través de nuestra experiencia en la vida, nuestras vivencias y las oportunidades de experimentación que hemos tenido a la disposición.

El patrón sexual es el que define esas características que nos atraen de otros y es por eso que algunas personas no parecen atractivas y otras no, haciendo también que la percepción de la belleza sea relativa.

Los medios de comunicación han masificado los patrones sexuales, mostrando siempre las tendencias. Estas terminan siendo las referencias de las generaciones que están en proceso de definición de sus patrones sexuales.

Estos patrones son más o menos exigentes, lo que hace que veamos características similares a las que deseamos en mayor o menor medida.

Imaginemos que existe una persona ideal, única y especial, sólo una, destinada para cada persona. Solamente al estudiar las probabilidades sería casi imposible que si esa persona nació en la misma época que tu, se encuentren y se conozcan. Aunque los cuentos y las novelas nos muestran que sólo hay una persona para cada uno de nosotros, la realidad es que nos condicionamos a pensar que eso es cierto y decidimos que la persona que cumpla con nuestro patrón sexual será aquella única y especial, destinada para nosotros.

No quiere decir que la persona seleccionada no sea única y especial, por el contrario esa persona y tú son especiales, porque se dieron la oportunidad de estar juntos y compartir todo aquello que deseaban compartir.

Pero, supongamos que no hubieses ido a ese restaurant, fiesta, etc, donde conociste a esa persona y donde te presentaron a esa persona que has seleccionado ¿crees que lo hubieras conocido en otro sitio? ¿crees que te hubieses quedado solo (a)? ¿crees que hubieses conocido a otra persona?

La respuesta más probable es que hubieses conocido a otra persona, pero para los que tienen pareja, la respuesta más probable es que a lo mejor se hubiesen quedado solos, porque no hay nadie como esa persona que ya encontraron.

Como vemos lo que pasa no es que la persona sea única, sino que por razones de decisiones, ambos han permitido conocerse y adaptarse el uno al otro y a aceptarse.

Este proceso de conocimiento, aceptación y exploración del otro es el que define si será o no la persona que hemos estado esperando. Pero, si no es, ni modo hay que seguir buscando y dándose la oportunidad compartir con otros.

La interacción es la que genera la relación de pareja, no cosas mágicas, ni superiores, una interacción continua con alguien puede generar la unión de los mismos en pareja, pero la falta de interacción en una pareja, puede también generar la separación y el fin de la relación.

En fin, hay que abrirse a la oportunidad de conocer a las personas y entender que puedes conocer a miles de personas especiales, pero tu decisión es la que tiene la última palabra para saber a quién te entregarás, pero también a quién te vas a seguir entregando en cada momento de tu vida.